La molienda de un muro de hormigón merece una doble consideración.

Moler un muro de hormigón siempre implica un riesgo. A diferencia de los pisos de concreto, que pueden compactarse bien y, por lo tanto, perder la mayoría del aire atrapado, siempre hay una gran cantidad de "burbujas de aire" en las paredes de concreto. Estos se rompen rápidamente durante el esmerilado y dañan la superficie.

Exhausto y polvo fino.

A diferencia de moler un piso de concreto, no es posible explotar el peso de una máquina de pulir en un muro de concreto. Si bien las máquinas de lijado de pisos se pueden "empujar" en el piso con relativamente poco esfuerzo, el lijado vertical es agotador. Además de mantener el peso de la máquina, la presión de molienda debe generarse manualmente.

El lijado es muy sucio y ruidoso, por lo que solo se debe trabajar con la protección adecuada. Estos incluyen protección ocular y respiratoria, por lo que los lentes y las máscaras respiratorias comúnmente disponibles no previenen suficientemente el polvo fino del concreto. Hay cubiertas protectoras de papel completo hechas de papel que se asemejan a gafas de buceo o cascos integrales.

Molinillos de hormigón

En general, los muros de hormigón se pueden lijar para proporcionar una buena base, por ejemplo, para la pintura posterior. En los casos más raros, un muro de hormigón se puede pulir para que brille si aún no se ha preparado para ello. Una buena alternativa es empastar un muro de concreto que no requiera lijado previo.

Hay molinillos de mano especiales para moler un muro de hormigón. Se asemejan a una amoladora angular convencional, pero tienen una rueda de copa con recubrimiento de diamante y un anillo de cepillo, que sirve como una cubierta de polvo. Además, la mayoría de los aparatos tienen un ojal de montaje para una aspiradora o un sistema de vacío estacionario.

Accesorios de máquina significativos

Cuando se usa una amoladora de concreto, una función de arranque suave y una descarga de chispa aumentan la seguridad en el trabajo. Un "enganche" brusco en el muro de concreto puede hacer que la máquina no se pueda sostener y dañar el molinillo. Además, el menor descuido al aplicar la muela abrasiva totalmente giratoria genera inmediatamente marcas en el muro de hormigón.

Un supresor de chispas es un tipo de escudo protector que evita que las chispas voladoras rechinen cuando se muele la pared de concreto. Por encima de todo, se evita el espantoso riesgo durante el trabajo.

Consejos y trucos

La molienda de un muro de hormigón no es sin razón entre las obras más impopulares. Piense en todas las alternativas posibles antes de decidir.

Junta De Vídeo: